EL EXTRAÑO CASO DEL AVION DEL PENTAGONO
El lamentablemente famoso 11 de Septiembre todos sabemos que fueron cuatro los aviones que Al Quaeda estrello contra lugares estratégicos de los EEUU de Norte América. Al menos, todos conocemos la versión oficial que es la que el gobierno de dicho país difundió a través de todos los medios de comunicación mundiales.
Pero hay un misterio alrededor de uno de esos aviones que todavía no se ha sabido explicar o no se ha querido hacerlo. En concreto nos referimos al avión que se estrello contra el edificio del Pentágono, que como todos sabemos es el centro neurálgico de la defensa de los Estados Unidos.
El avión que según la versión oficial se estrelló aquella mañana contra el Pentágono tenía un peso aproximado de unas 800 Toneladas, estamos por lo tanto, hablando de una aeronave realmente grande, y no de una pequeña avioneta.Todos hemos visto alguna vez imágenes de algún accidente de aviación y lo primero que se puede observar en las mismas es la gran cantidad de restos que una tragedia aérea deja en el área del impacto. En el caso del avión que nos ocupa, hemos visionado varias veces las imágenes difundidas por la televisión minutos después de que supuestamente el enorme avión se estrellase de pleno contra el edificio de la defensa.
En ellas se ven a los servicios de emergencia realizando las labores de rescate, se ve un cierto incendio y humo pero, resulta chocante que el jardín que rodea el edificio este completamente intacto, ni un resto del avión, ni el típico cráter que un objeto tan grande provoca al impactar contra el suelo, ni un surco que podría haber dejado el aparato al arrastrarse por el suelo en su caída nada, un jardín perfectamente cuidado.
Otro de los aspectos sospechosos de este asunto es el testimonio de las personas que se encontraban en las inmediaciones del lugar del terrible atentado. Son infinidad los testigos que aseguran que no vieron avión alguno volando bajo o impactando contra nada. Ni siquiera oyeron el típico sonido atronador que producen las turbinas de un avión que por cierto, se escuchan desde bastante distancia.
Como mucho, algunos hablan de una especie de “silbido” y de un objeto delgado y alargado muchísimo más pequeño que un avión de línea. Muchos de esos testigos lo identifican fácilmente con lo que podría ser un “misil ”, puesto que alguno de ellos incluso refiere su extrañeza por la desproporcionada explosión que se produjo al colisionar ese objeto relativamente “ pequeño” contra la pared del edificio.
Otra de las dudas que nos surgen al observar las imágenes del lugar del atentado tiene relación con la distribución de los escombros en el lugar del impacto. Tras la colisión de las dos torres gemelas de Nueva York, las plantas en las que impactaron los dos aviones quedaron completamente devastadas, es mas podríamos decir que entre el impacto y la terrible ola de fuego que se produjo por la explosión del combustible de los aviones, esas zonas de los edificios prácticamente desaparecieron.
Pues bien, en el caso que nos ocupa, según visionamos las fotografías aéreas que se tomaron después del atentado, podemos observar que el objeto que impactó contra el pentágono atravesó cuatro de los anillos que conforman el edificio, es decir, en la práctica seria como si hubiese atravesado cuatro edificios.
En las referidas fotografías, apenas se observan daños de consideración en algunos de ellos, limitándose esos daños a unos relativamente pequeños orificios producidos en sus fachadas al ser atravesados por el misterioso objeto. Pero realmente nada que ver con lo que por lógica hubiese producido un Boeing de pasajeros si hubiese impactado contra esos edificios.
No se encontraron restos de avión alguno, ni por lo que se “puede saber” por ahora…de ninguno de sus pasajeros. Ni los terrenos colindantes al edificio ni el mismo edificio en si, presentan daños que sean compatibles con el impacto de un avión de pasajeros de 800 Toneladas contra una edificación. Cerca del edificio del Pentágono se encuentra una autopista, esta autopista está situada justo en la trayectoria que debió haber seguido el avión que se estrello contra el Pentágono, y como todas las autopistas, está dotada de decenas de cámaras que se utilizan para vigilar el tráfico.
Pues bien, ninguna de esas cámaras registró el paso sobre esta vía de avión alguno sobre ella.
Ninguna cámara de seguridad de la autopista próxima al Pentágono, ni de ningún otro edificio de los muchos que tienen sistema de grabación de imágenes en los alrededores captó avión alguno en vuelo hacia el edificio de la defensa.
El hipotético avión debería haber pasado por encima del hotel Sheraton antes de impactar contra el Pentágono. Dicho hotel tiene un amplio sistema de cámaras en su azotea que graba las 24 horas del día todo lo que acontece en sus alrededores. Las cintas de las grabaciones fueron retiradas al parecer por el FBI el mismo día del atentado.
Y el último testimonio que nos confunde aun mas es el de los instructores de vuelo de la academia en la que los supuestos terroristas de Al quaeda aprendieron a volar. Las prácticas de vuelo en este tipo de academias se hacen en pequeñas avionetas de hélice de dos o tres plazas, en este tipo de escuelas no se enseña el pilotaje de grandes reactores. Estos grandes aviones de pasajeros son extremadamente difíciles de manejar por la compleja tecnología de la que disponen. Hasta para los pilotos experimentados la aproximación al aeropuerto es uno de los momentos más delicados durante el vuelo y se tienen que valer de unos radio-faros y balizas para poder afrontar la aproximación a la pista con seguridad.
Intentad imaginaros la dificultad que puede suponer para un aficionado que ha volado unas pocas horas en una simple avioneta el encontrar la ruta conveniente hacia el pentágono, aproximarse a el mismo a unos 800 km/hora situarse a la altitud exacta e ir descendiendo hasta impactar en un edificio que desde el aire se ve del tamaño de una moneda de cinco céntimos de euro.
“Los terroristas que se dice que se estrellaron contra el edificio del pentágono, no tenían los conocimientos necesarios para pilotar ese tipo de aparatos”… aseguran una y otra vez los profesores de la academia aérea. |